Visita virtual por el MOA

Novedades on 14 May , 2020

Bienvenidos y bienvenidas al museo virtual del observatorio astronómico de córdoba.

Realizaremos un breve recorrido en 180 grados  por algunos de los espacios que componen el museo, los invitamos a conocerlo.

El Museo del Observatorio fue creado en el año 2003 para recuperar y abrir a la comunidad el patrimonio acumulado por esta institución científica  durante más de 130 años de su existencia. Sus colecciones relatan la singular historia de la construcción de la astronomía Argentina, y nos permiten asomarnos a interrogantes acerca del espacio y el tiempo.

El edificio donde se encuentran el observatorio y el museo ha sido declarado monumento histórico nacional, verdadero hito urbano de la ciudad de Córdoba.

Nos encontramos en este momento en el hall central del Observatorio, el corazón del Museo Astronómico.

Aquí se exhiben principalmente pequeños telescopios de la época fundacional del Observatorio

El Observatorio fue emplazado en una de las parte más altas de la ciudad de Córdoba, e inaugurado en 1871  bajo la dirección del astrónomo norteamericano Benjamín Gould,  contratado especialmente por el presidente Domingo F. Sarmiento.

En aquellas épocas, la zona era un descampado conocido como “Los Altos”, de difícil acceso y separado de la ciudad por barrancas. Como lo podemos apreciar en varias de las fotografías que se encuentran en esta sala.

Este Observatorio, que hoy pertenece a la Universidad Nacional de Córdoba fue uno de los primeros institutos científicos argentinos y también uno de los primeros en el mundo dedicados al estudio del cielo austral. Su programa inicial fue la Astrometría, es decir catalogar estrellas del hemisferio sur, determinando sus magnitudes y posiciones exactas, lo que le valió un lugar de privilegio en el mundo científico por la precisión de sus mediciones y la inmensa cantidad de estrellas catalogadas, cuyos registros se acercan al millón.

Es por eso que en las diferentes vitrinas de la sala vamos a encontrar diversos atlas que fueron realizados desde el Observatorio Nacional Argentino, que datan de relevamiento de diferentes observaciones y obtención de datos del cielo austral como la Uranometría Argentina, el el Córdoba Durmusterung o el Atlas de Sérsic entre otros.

Como así también diversas fotografías de eventos astronómicos tomadas desde el observatorio.

Todos percibimos el paso del tiempo. Lo hacemos a través de la sucesión de los días y las noches, de las estaciones del año, o de los cambios que experimentan nuestros cuerpos.

Resulta difícil definir qué es el tiempo. En la práctica, sin embargo, no necesitamos saber cuál es la esencia del tiempo. Nos basta con medir su paso mediante relojes y cronómetros. Para poder observar una estrella, un planeta, una galaxia, no alcanza con saber hacia dónde apuntar el telescopio; es necesario también saber cuándo hacerlo.

Así, para los astrónomos, los relojes son tan importantes como los telescopios.

Antes de los cronómetro a cuarzo se empleaban relojes de péndulo. El período de oscilación de un péndulo ideal se mantiene constante si la longitud del péndulo es invariable.

La dilatación o contracción de los materiales del péndulo afecta entonces su exactitud como reloj.

Es por eso que se construye el Pozo de los Relojes, con una profundidad de 10 metros donde las condiciones de temperatura y humedad se mantienen mucho más estables que en la superficie, resultando ideales para albergar los relojes de péndulo. Los péndulos maestros que se ubicaban en el fondo comandaban péndulos esclavos ubicados en la superficie.  Los relojes de péndulo de precisión fueron herramientas indispensables de los principales Observatorios Astronómicos. Han sido utilizados para la determinación de la hora hasta que aparecieron los relojes de cuarzo (electrónicos) en la década de 1940.

Esta cúpula, ubicada en el extremo Nor-Oeste del edificio actual del Observatorio, aloja al Telescopio Astrográfico Gautier: que arribó al Observatorio de Córdoba en 1902, pero recién a partir de 1908 quedó operativo, en una cúpula del edificio original, ya demolido.

En 1913 se construyó una nueva cúpula , y el Telescopio Astrográfico se trasladó a su actual ubicación.

El arribo de este Telescopio respondió a un proyecto internacional que comenzó a fines del siglo XIX. El proyecto poseía dos objetivos. El primero era realizar un catálogo  astrométrico que brindara coordenadas no sólo para todas las estrellas visibles a simple vista, sino también las más brillantes de entre las que no son visibles a ojo desnudo, es decir estrellas más brillantes que magnitud 11, denominado Catálogo Astrográfico. El segundo objetivo era producir un mapa celeste con posiciones relativas de todas las estrellas más brillantes que magnitud 14, el Mapa de los Cielos o Carte Du Ciel.

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Esta cúpula, ubicada en el extremo Nor-Este del edificio actual del Observatorio, aloja al Telescopio Gran Ecuatorial. El telescopio se denomina asi, por el tipo de montura que posee: el eje principal del telescopio es paralelo al eje de rotación de la Tierra, lo que facilita el seguimiento del movimiento aparente de los astros.

El Gran Ecuatorial fue uno de los instrumentos llegados desde EE.UU. en 1870, y se instaló en un comienzo en la cúpula este del edificio original del Observatorio, comenzó a ser montado el 4 de julio de 1871 sobre un pilar de mármol blanco de aproximadamente dos metros de altura. Quedó instalado el 27 del mismo mes. Vio por primera vez la luz el 28 de noviembre, día en que se realizaron las observaciones para calibrado del micrómetro.

Se utilizó inicialmente para perfeccionar observaciones llevadas a cabo años antes con el círculo meridiano, y al seguimiento de las estrellas variables detectadas con anterioridad.

>Con este telescopio se realizaron las primeras fotografías estelares y aún hoy se encuentra operativo para realizar observaciones no científicas en el marco de las visitas guiadas presenciales del OAC